Restaurante - Museo

Situado en la Carretera del Torcal, en el municipio de Antequera, el Restaurante Museo Molino Blanco ofrece al comensal la posibilidad de disfrutar de una experiencia gastronómica diferente. Una cocina casera basada en productos de la zona en la que los sabores mediterráneos tradicionales se entremezclan en un perfecto equilibrio con toques más modernos. Con el añadido de poder disfrutarlos en un establecimiento en el que se ha cuidado hasta el más mínimo detalle, decorado con aperos de labranza que transportan a los usos y costumbres más arraigados del campo. Todo ello rodeado de un entorno de impresionante belleza, a los pies del Paraje Natural de El Torcal.


Museo

Pocos establecimientos permiten al comensal disfrutar de una verdadera experiencia gastronómica dentro de un museo. Y es que el Restaurante Museo Molino Blanco dentro de la sala cuenta con una exposición permanente de aperos de labranza y utensilios relacionados con los usos y costumbres de la zona. Desde los tiempos de los Dólmenes, Antequera ha centrado su actividad económica en sus extensas vegas de cultivo y en su rica ganadería, lo cual se refleja en las herramientas y útiles que se han utilizado a lo largo de los siglos, como el rulo de trillar, el yugo, la carretilla, el arado, las horcas las palas o la cuartilla.

Un lugar en el que el comensal vuelve la mirada al pasado y reconoce artículos cotidianos que posiblemente hayan formado parte de su vida en algún momento o de la de sus padres y abuelos, trayéndole a la memoria múltiples recuerdos y evocaciones.

Por este motivo, la visita a nuestro restaurante merece la pena no solamente por poder disfrutar de excelentes preparaciones culinarias, sino también porque supone un auténtico viaje al pasado. Como si el tiempo realmente se hubiera detenido, el comensal puede regresar a la infancia o a la casa de campo de sus abuelos, donde vivió algunos de los momentos más felices de su vida.

Una experiencia realmente única que fusiona en un perfecto equilibrio los sabores de los platos de toda la vida con las herramientas de labranza y utensilios que se usaban antiguamente en las fincas agrícolas y ganaderas. Y es que en el Restaurante Museo Molino Blanco no nos conformamos con ofrecer una gastronomía de calidad, sino que queremos ir más allá y ofrecerte experiencias que perduren en tu mente y que resulten difíciles de borrar.


Nuestra cocina

Nuestra cocina destaca por la gran variedad de productos autóctonos con los que se elaboran nuestros platos. Dado que Antequera posee extensas vegas de cultivo y una rica ganadería, tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de hortalizas, frutas y carnes de primera calidad. Y, por la cercanía al mar, a sólo 40 minutos de Antequera, contamos con una gran variedad de pescados y mariscos procedentes de las mejores lonjas de Málaga. Es gracias a ello y a la cuidada elaboración de nuestras recetas como conseguimos que cada plato se convierta en una explosión de sabor, en una auténtica experiencia sensorial.

Como es natural, dentro de nuestra carta ofrecemos platos típicos de la zona como la famosa porra antequerana o el ajo blanco. Pero también numerosos guisos caseros y carnes a la brasa, entre las que destacan las carnes rojas y las chuletitas de conejo y el codillo de cerdo a la miel. Mención aparte merecen nuestros postres caseros, siendo la receta estrella el bienmesabe antequerano. Un postre de influencia árabe que heredaron posteriormente los monasterios y que se lleva elaborando en nuestra localidad desde hace siglos.

Por supuesto, en nuestra carta no podían faltar los excelentes vinos de la tierra como Delirio o Andresito, y Denominaciones de Origen tan conocidas como Sonsierra, Añares, Protos, Melior o Tamiz. Para que nuestros comensales siempre puedan lograr el maridaje perfecto con el plato que desean probar.


Nuestras instalaciones

El Restaurante Museo Molino Blanco cuenta con capacidad para 350 comensales en su interior y con una terraza al aire libre con capacidad para 200 comensales. Además de zonas ajardinadas, parque y sala infantil, y piscina privada para los clientes. Por eso, es perfecto para la celebración de todo tipo de eventos: bodas, bautizos, comuniones, comidas de empresa, etc. Con posibilidad de que sea el cliente el que contrate su propio catering si así lo desea.

Pero además, organizamos diferentes actividades lúdicas a lo largo de todo el año para que nuestros clientes no solamente disfruten de una excelente comida, sino que también puedan divertirse. Conciertos, espectáculos, noches flamencas, actuaciones musicales de jazz y blues son sólo algunos ejemplos.